Menu

Edilsa Baldomino De Angulo

Taller: Constru-arte
Oficio: Tejeduría
Ruta: Ruta Carnavalera
Ubicación: Usiacurí, Atlántico


CONTACTO

  Calle 8 A # 15-70
  3005159791, 3145577233
  edilsabaldomino@hotmail.com
  @Constru-Arte

“Bueno, amanecí excelentemente bien, gracias a Dios, excelentemente bien, con tendencia a mejorar y agradecida con Dios de lo bien que me va”, así nos saluda Edilsa, con la sonrisa alegre que la define. Está llena de gratitud por haber logrado transformar esos dolores y carencias de la infancia en pura energía creadora y creativa. La ausencia materna le marcó un pasado con lágrimas que transformó en sabiduría, en la celebración de los instantes y en una experiencia de dureza que le dio herramientas para la vida. Es tremenda tejedora y cuando mira al pasado piensa en que no hay mal que por bien no venga, pues fue donde las monjas del Hogar Santa Bernardita, en Barranquilla, donde le enseñaron el croché y el punto de cruz. Luego aprendió a tejer en iraca mirando trabajar a su prima Rosa de la Hoz, esa persona que le devolvió un sentido de familia que encontró en Usiacurí.

Se enamoró de la calidez de este lugar porque veía cómo en cada casa se tejía, y de allí se derivaba no solo el sustento de las familias, sino la compañía de unos con otros. Oyéndola hablar con su cadencia sabrosa es fácil entender cuando ella dice que tejer es un sentimiento y que quien se lleva alguna artesanía suya se está llevando un pedacito de ella que está feliz de compartir. Recuerda esos inicios en donde, como no hacía parte de la Cooperativa artesanal del municipio no podía darse a conocer, aunque llevara allí sus productos para que se los vendieran. Sin embargo, en alguna visita de campo de una de las diseñadoras de Artesanías de Colombia, ya no pudo esconderse más. Pidió ver a la artesana que había logrado hacer las flores de nudillo en bandejas cosidas en moño, con puntadas tan bien hechas por la derecha como por la izquierda. Casi nadie podía hacerlas así, sin revelar el paso de la aguja.

A partir de allí, por allá por el año 2000, empezaría una carrera que no ha parado de perfeccionar. Rápidamente se convirtió en una de esas artesanas que llevarían en alto el nombre de Usiacurí por las ferias de todo el país e incluso fuera de él, como lo hizo en Uruguay y Venezuela. Y como ella lo dice “yo pienso en grande, yo chiquito no estoy acostumbrada a pensar”, su vida la ha llevado a un lugar de liderazgo que trasciende la artesanía, como abanderar la pavimentada de los barrios donde ha vivido así como abogar por la autonomía económica de las mujeres en el municipio. Eso sí, teniendo clarísimo que la conservación de esta tradición de la tejeduría es la mejor garantía del bienestar tanto familiar como comunitario. Y eso ya lo intuye hasta su nieta que apenas empieza la vida.