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Ruta Risaralda

Risaralda se extiende entre montañas boscosas y cafeteras, enmarcada entre el bosque húmedo tropical de su frontera con el Chocó, y sus departamentos hermanos del viejo Caldas. Será un viaje de buen clima y buenas aguas: atravesarás el río Cauca, podrás bañarte en las cascadas de cada municipio artesanal y, en especial, en las famosas aguas termales de Santa Rosa de Cabal (no dejes de probar los reconocidos chorizos santarrosanos). Estarás en medio de un tesoro de flora y fauna, cuya planta más representativa verás creciendo en los terrenos escarpados, al cuidado de su gente entregada a la tradición cafetera. Y podrás conocer más del Paisaje Cultural Cafetero en las fincas que ofrecen vivir su experiencia, además de disfrutar de una taza de la mejor calidad en todas las cafeterías con las que te cruces. Risaralda vibra por la mezcla de cultura de su gente —que se traduce en los distintos materiales de sus artesanos—; a la herencia del pueblo Quimbaya y la comunidad Embera Chamí del departamento, se han sumado quienes llegaron con la colonización paisa, los que vinieron del pacífico o del antiguo Caldas, y hasta los vecinos tolimenses y vallunos. Así, podrás sumergirte entre oficios igualmente diversos: los tejidos en mostacilla de las manos Embera, la maestría del bejuco convertido en canastos, las maderas y guaduas que adornan el paisaje, los hilos de oro entrelazados en joyas de filigrana y los barros de la tierra. Conócelos todos en compañía de su gente hospitalaria, te sentirás como en casa.

Comienza un viaje lleno de historia

Imagen del mapa de Ruta Risaralda

Te proponemos este recorrido

 Recomendaciones

Agendar anticipadamente la visita con los artesanos.
Llevar dinero en efectivo.

 Días

5 días

Imagen de PEREIRA

PEREIRA

La Perla del Otún, «querendona, trasnochadora y morena» será nuestro punto de partida. Puedes llegar en avión al aeropuerto Matecaña, el único internacional del Eje Cafetero. Después de conocer el trabajo de Jaipono, una de las tantas familias Embera Chamí que se establecieron en la ciudad, visita la Catedral de Nuestra Señora de la Pobreza y el Bolívar Desnudo del escultor Rodrigo Arenas Betancourt en la plaza principal, muy cerca de donde podrás conocer el Parque El Lago Uribe Uribe y el Viaducto César Gaviria Trujillo. Más a las afueras, puedes visitar el Bioparque Ukumari, o viajar en el Megacable, el cable aéreo más moderno y de mayor extensión en Colombia, y con él, llegar a los suburbios de la ciudad donde predominan las haciendas cafeteras.


SANTA ROSA DE CABAL

A solo 14 kilómetros de distancia de Pereira, todo es muy cerca en esta región y cuenta con paisajes que piden ir más lento contemplándolos. Es el caso del Mirador del Tambo, vía Pereira – Santa Rosa, desde donde se pueden ver Dos Quebradas y Pereira con una vista estupenda y variedad de restaurantes y cafés para recargarse. Llegar a Santa Rosa significa entrar a la tierra del chorizo santarrosano y de sus termales espectaculares, ambas, experiencias que te recomendamos. Otro de sus hitos es su bosque de araucarias en la plaza principal. También es increíble ver la devoción del pueblo por la Virgen de la Medalla Milagrosa en el santuario que tiene un precioso trabajo en vitral. Además, será inevitable que te topes con el Monumento al Machete, símbolo de este pueblo que se ha mantenido trabajando la madera y la recolección del café, técnica de la que conocerás junto a los artesanos de la madera, el bambú y el bejuco, así como de la cerámica que queremos presentarte. Podrías distribuir tu tiempo visitando a un artesano y yendo a disfrutar de las termales en un día y, al siguiente, terminar la ronda artesanal y dedicarte a probar sus delicias, gracias su amplia oferta hotelera. Todo te permitirá vivir esa cultura cafetera y descubrir la multiplicidad de productos que de allí se derivan.

Imagen de SANTA ROSA DE CABAL

Imagen de MARSELLA

MARSELLA

Marsella es un pueblo bonito, con su Parque Bolívar, sus casas coloridas y arquitectura vernácula de bahareque de bambú, propia del paisaje cultural cafetero, te darán ganas de estar ahí, en medio del clima cálido y abrazado por sus montañas. Conoce su Casa de la cultura y Museo de Víctimas del Río Cauca, o recorre su reserva forestal de la Nona, y si viajas en julio, deléitate con su Festival de la gallina y el ornato. Y a veinticinco minutos en moto, tendrás el privilegio de conocer el Resguardo Indígena Embera de Suratena y sus artesanías en mostacilla de la mano de Idalba Niaza. Ponte en contacto con ella previamente para coordinar tu transporte de subida y permiso de entrada. Te recomendamos visitarla en verano, por el estado de la vía. Regresa en la tarde a Pereira, estarás a una hora de distancia.


GUÁTICA

Arranca hacia el norte pasando por La Virginia, Viterbo y Anserma antes de llegar a Guática, a dos horas de Pereira, donde te estarán esperando los gusanos de la seda al cuidado de la familia de Galesda. También podrás pasar el día en las fincas ecológicas de Las Diosas, Los Arredondos o El Edén, hacer el recorrido de la panela en el corregimiento de Santa Ana, o visitar las cascadas de Guaravita o Las Diosas. Y ya que estás aquí, aprovecha para probar los frijoles con sidra (guatila) y coles, el fiambre montañero, o los dulces de naranja y auyama, amantes de salir hacia Quinchía, a media hora.

QUINCHÍA

Terminarás este recorrido risaraldense en la Villa de los cerros, Quinchía, un pueblo conocido por su oro, y de la mano de quienes tienen la maestría suficiente para transformarlo en joyas. Podrás descansar del viaje mientras visitas el Museo arqueológico Tierras de Xixaraca, o el Jardín Botánico Albeiro Manco Manzo. Además de estar rodeado de sus catorce cerros, que puedes recorrer en sus senderos, estarás muy cerca de sus numerosas cascadas. Bañarse en ellas será tu merecida recompensa.

Imagen de GUÁTICA

Cocinas tradicionales
y bocados típicos

Provócate

Para comer sí o sí

“Te quita las penas, te quita el dolor, si comes contento, vivirás mejor”, así nos lo canta Joe Quijano en su canción Contento. Y así estamos en esta ruta, contentos.
Dicen que en Risaralda hay lugares de renombre y tradición, sabores con una fuerza potente, tanto que cautivan y, ni hablar de la amabilidad de su gente, así que hasta aquí hemos llegado. En este departamento del Eje Cafetero, cada ingrediente cuenta una historia y cada historia habla de las manos que preparan la comida, empezando por la famosa bandeja paisa, influencia en toda la región, para luego pasar por las preparaciones que destacan el café y se extiende hasta las fincas cacaoteras, una sublime experiencia para los sentidos. 

El fiambre viene siendo una fortuna de la alimentación campesina, arriera, y vamos a detenernos a hablar de él por su tradición ya que se constituye como la mejor lonchera del campo: este envuelto en hoja de bijao o plátano se conserva caliente y así se conservan sus ingredientes durante bastante tiempo; arroz, plátano maduro, carne, arepa, yuca, pollo, papa, vegetales y huevo son los componentes ideales si vas a hacer un recorrido largo. Asegúrate de llevarlo en tu maleta para calmar el hambre cuando toque. 

Además, ten en tu radar los chorizos santarrosanos porque son una delicia nacional. Nos anticipamos y en el Parque de Santa Rosa de Cabal queda el restaurante Raíces santarrosanas, un sitio acogedor y típico que los prepara con carne de cerdo suave, magra y un toque ahumada, la tripa queda crocante y lo traen a la mesa con ají de la casa, limón y una buena limonada de panela.
¡Un tip! Llévatelo a la boca con un pedacito de arepa mientras observas el árbol sin hojas que tienen en el restaurante y que representa el nacimiento de varias ramificaciones, el símil que, en este caso, representa las otras sucursales de este próspero negocio que cuida de las costumbres.
Ah, y no podemos dejar de mencionar que en este restaurante tienen un menú para niños.

A almorzar se dijo

Para celebrar la sabrosura de los platos insignias de Marsella, el restaurante La Estancia te recibe con sus puertas abiertas para dejarte seducir por su buena sazón y la variedad de platos en el menú, así que ve con hambre. La hermosura de sus balcones te descrestará y, con una bandeja paisa o un suculento sancocho de gallina al frente, ayuda a crear la memoria que perdura. Pero también te invitan a explorar otras joyas de la cocina marsellesa, como el tamal, que reflejan el sabor campesino y su identidad culinaria. ¡Barriga llena, corazón contento!

Si te inclinas por los paisajes idílicos y la vida sencilla, en el restaurante mirador Estercita es un encanto tomarse un buen sancocho de gallina, disfrutar de la vista al aire libre, sentir de cerca la cocina y sus fogones. Este negocio nació hace más de 50 años con la venta de tinto -café- en la carretera de la vereda La Oriental, área rural del municipio de Marsella.

Si llegas al filo del mediodía a Pereira, pregúntale a cualquier taxista dónde queda Los caldos de Palomo, el rey de la fritanga. Te aseguramos que te lleva y, allí, no dejes de probar la torta de carne, la sopa de pajarilla o el chorizo que prepara Fernando Gallón, quien apodó su negocio con el Palomo con el que lo conocen todos; pide la sopa de mondongo que es campeona. Y para la digestión, dile que te de una tacita de café de la ollita. Ten en cuenta que abre de martes a sábado.

Sabores para descubrir y picar

En Pereira pasa por el restaurante El arriero colombiano, para que, de entrada, sientas la emoción de tomarte una mazamorra -una bebida a base de maíz- que se acompaña con leche y panela. Y si lo prefieres, en las ventas ambulantes de los municipios y veredas del departamento está a la orden del día.  

No dejes de entrar a la Galería de Marsella, pues allí estará todo lo bueno y rico que hay para ver y probar; ahí los jeep Willys se pavonean repletos de yuca, plátano, aguacate, cítricos y el café, que no puede faltar; cargan gente y no solo son transporte sino que en ellos se cuecen las historias y gestos de amor de todo un pueblo, de la vida del campo, de la vida misma.

Para endulzar el paladar y bebidas imperdibles

Marsella es pintoresca por donde se mire, es reconocida como parte del Paisaje Cultural Cafetero, por sus calles empedradas y su arquitectura tradicional. Es un destino que enamora y como prueba de ello, queremos que vayas a la Casa de la Cultura que se sitúa en la esquina de la plaza principal y es absolutamente fotogénica. Ahí te puedes acercar y pedir la chicha que es bastante afamada, una bebida de dioses: la elaboran de manera artesanal con maíz cocido y endulzado con panela, que luego se deja fermentar por varios días, resultando en una preparación ligeramente dulce y ácida que refleja la esencia campesina del municipio. Su sabor y tradición la convierten en un símbolo patrimonial vivo. 

También reconocemos el cacao de esta zona del país por su intenso olor y su sabor que cautiva; es un cacao lleno de historia con una pulpa dulce y única, con notas frutales y florales. Dicho esto, te invitamos a hacer la ruta sensorial con la Asociación ASONACA, conformada por 16 mujeres y 19 hombres y cada uno tiene una función: unos se dedican a la recolección, otros a echar en un cajón de madera el cacao para que se fermente durante 8 días. Luego lo pasan al secador y cuando ya está seco se van a tostarlo en leña. El resultado es comprender los procesos que realizan con este fruto y tomar un rico chocolate caliente

Una certeza y un truquito: aumenta la sensación de plenitud y echarle queso en cuadritos vale mucho la pena.

“Mucho he viajado yo por todo el mundo
y nunca, nunca pude encontrar
una guayaba que me gustara
y detuviera mi caminar”, canta Rubén Blades, el poeta del pueblo, como también se le conoce.

Deleitarse con el dulce de guayaba o bocadillo, como le llamamos, revive la explosión de sabores para el paladar y es benéfico para dar energía al instante. Hace parte de la despensa de alimentos preferidos entre miles de colombianos y, para que quede en su punto, esta fruta de fragancia penetrante puede ser cocida entera o reducida a la mitad en almíbar con clavos y azúcar. Lo encuentras en tiendas típicas y tradicionales del departamento, especialmente en municipios como Palestina, donde el cultivo de guayaba tiene presencia significativa. Un dato clave es que se puede comer con queso, lo que se convierte en el matrimonio perfecto.

Para continuar echando el cuento, no dejes de ir en Pereira a Lucerna Pastelería y pedir el tradicional cucurucho (helado) de mora, coco o chocolate crispy, que son los más conocidos. También puedes pedir los turrones, una golosina de masa semidura y estos conservan la receta original europea, utilizando ingredientes que produce la región cafetera: maní, café y azúcar. Los más exquisitos para los comensales son el de coco y chocolate. Finalmente, si te apetece algo salado, las papitas francesas con la salsa rosada de la casa son una opción sencilla y sabrosa, perfectas para compartir o acompañar cualquier plato mientras disfrutas el toque casero de esta cocina pereirana. Este lugar es símbolo de texturas y sabores. ¡Imperdible e irremplazable!

Una recomendación para que sigas feliz en tu viaje es que te arrimes a las Delicias Doña María en Marsella para que te dejes cautivar por las arepas de chócolo con queso -el rey del mambo- y las tortas de chócolo que preparan hace 17 años. Queda en la calle principal de la Rioja, y como todo se referencia, no hay pierde. Siempre hay opciones para no andar distraído. Así que vete por la ruta hacia el cementerio y de paso visítalo, es una riqueza arquitectónica con vista hacia la ciudad.

Sitios recomendados

Imagen con leyenda del mapa





Pueblo Patrimonio

La Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia es un programa especial del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ejecutado por FONTUR, que trabaja con 17 municipios de Colombia que poseen declaratoria de Bien de Interés Cultural (BIC) a nivel nacional para su valoración y proyección mediante el turismo, generando así más oportunidades de desarrollo y sostenibilidad en las comunidades.

La Medalla a la Maestría Artesanal es un galardón que Artesanías de Colombia entrega anualmente, con el cual se hace un reconocimiento a aquellos artesanos, empresas y comunidades artesanales que, contando con una trayectoria destacada, sobresalen a nivel nacional por su excelencia en el oficio así como por preservar el quehacer artesanal.


Denominación de Origen

Es un signo distintivo que identifica productos reconocidos o famosos por tener una calidad o características específicas derivadas esencialmente del lugar de origen y la forma tradicional de extracción, elaboración y producción por parte de sus habitantes. La protección conferida sobre una Denominación de Origen implica que ninguna persona puede identificar con la denominación protegida productos iguales o similares a los amparados, cuando no provengan del verdadero lugar y no cumplan con las características o calidades que le han dado la reputación al producto reconocido. Las Denominaciones de Origen para productos artesanales colombianos que han sido protegidas por la Superintendencia de Industria y Comercio en nuestro país son actualmente 13.

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