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Saulo papá, Saulo hijo, Santiago y Juan Sebastián Agudelo

Taller: Agudelo Marroquinería
Oficio: Guarnielería
Ruta: Ruta de la Montaña
Ubicación: Jericó, Antioquia


CONTACTO

  Tienda carrera 5 # 5-03 y taller calle 5 # 4-28
  3147896079
  juansebastian1050@gmail.com
  @agudelo.marroquineria
  @agudelo.marroquineria

Juan Sebastián se ríe al contar que se le cayeron los dientes cortando cueros. Él y sus hermanos, Saulo y Santiago, correteaban la casona del abuelo Darío Agudelo, uno de los más ancianos maestros guarnieleros de Jericó, y allí aprendieron desde pequeñitos las artes de la fabricación del carriel. Para calmar a estos nietos en plena correría infantil, el abuelo les ponía tareas a todos, tales como hacer pequeñas perforaciones con martillo en tiras de cuero para hacer los ojaletes de las cargaderas que él luego remacharía.

Todos tienen pegado en su memoria de niños el olor a cuero y alcanfor de cuando guardaban los carrieles en el almacén de la casa, y cómo los distinguían en sus diversas pintas o clasificaciones. Desde adolescentes ya estaban trabajando en el taller con Saulo, su papá, y al graduarse del colegio, Juan Sebastián se animó a estudiar marroquinería y calzado en el Sena de Itagüí. Justo por eso, regresó a Jericó con una idea que le fue difícil implementar, sobre todo con su familia, pero de la cual salió vencedor: mejorar ciertos procesos de la fabricación del carriel con máquinas troqueladoras y desbastadoras, sin por ello olvidar que se trata de conservar intacto el oficio tradicional y artesanal en la fuerza y mano del hombre en el proceso.

Ello ha significado una nueva etapa de la elaboración de este producto jericoano que llevó a todos los hermanos a tomar ellos mismos un siguiente paso. Los tres estudiaron Derecho. Siguiendo la lección materna de no quedarse “solo” con saber fabricar un carriel, por si algún día deja de funcionarles el negocio, también se formaron en leyes. Las están aplicando en la conservación del oficio, porque Juan Sebastián le dedicó su tesis de grado a la protección industrial del guarniel, y, luego, Saulo y Santiago presentaron un proyecto de ley que ya fue sancionado y que declara al carriel antioqueño como patrimonio cultural de los colombianos y establece el 15 de agosto como Día Nacional del Carriel.

También le solicitaron al Ministerio de Hacienda una partida presupuestal para la conservación de esta espléndida pieza como bien de interés cultural con miras a crear una escuela taller que amplifique y garantice la preservación de la técnica y con el sueño futuro de crear un museo del carriel en Jericó. Como si fuera poco, estos artesanos le piden al Banco de la República que en su próxima emisión de moneda le dedique una al carriel antioqueño. Modestia no le falta a esta estirpe, pero es que tienen de dónde exigirlo todo.