Taller: Artesanías y Cestería Margot
Oficio: Tejeduría
Ruta: Ruta Sucre
Ubicación: San Onofre, Sucre
Corregimiento de Higuerón, frente al taller de artesanos, Calle principal
3107037121
nelsymargotdiazherrera@gmail.com
El Higuerón es un corregimiento de San Onofre, vecino de Rincón del mar. Viven menos de 1000 personas, pero sus habitantes se saben, orgullosamente, una cuna de artesanos. Normalmente se conocen más y mejor sus talladores en madera, sin embargo, desde 2010, un pequeño grupo de mujeres, entre ellas Nelsy Díaz, fundadoras de la Asociación de Artesanos del Higuerón, Ardehigue, se dieron a la tarea de volver a la iraca y la flor de plátano, otra artesanía insigne de esta región. Hacen individuales en las dos fibras en técnica de rollo y quedan, sencillamente, espectaculares.
Lo cierto es que esta tradición tejedora la iniciaron ellas, o reiniciaron, pues Nelsy no aprendió de sus padres, aunque al parecer su abuela sí llegó a tejer la hamaca morroana. Así que eso está en la sangre. Y la pone feliz saber que les enseñó a sus papás, ya bien adultos, a tejer la hamaca en calceta de plátano y reconoce que fueron excelentes alumnos. Ya se retiraron del demandante oficio, por cansancio, pero allí está ese ejercicio de transmisión de saber al revés, de hija a padres. A ella, el aprendizaje le llegó como un regalo. Resulta que una mujer llamada Meris Beker pasaba sus vacaciones en este paisaje privilegiado. Venía de Medellín y rentaba una casita junto a las playas de Chichimán que le ofrecía toda la belleza del mundo. Un día, sin embargo, se lamentó de que las mujeres del pueblo estuvieran tan maniatadas, criando niños, y dependieran tanto de sus maridos, así que se puso a la tarea de regar la voz de que a aquella que quisiera aprender un oficio, ella, gustosa, la apoyaría. Y dicho y hecho. Convocó a una treintena de mujeres, entre las cuales Nelsy y Edelmira, dos de las fundadoras de Ardehigue y quienes, en aquel entonces, no se podrían haber soñado que se dedicarían a la artesanía.
Pasaron por varias formaciones, el tradicional quilt para hacer tapetes o pellones a partir de retazos y la tejeduría en iraca y calceta de plátano. Beker, como la mecenas comprometida que fue, les pagaba la ida a San Onofre para que las capacitaran y certificaran. También les traía los retazos de tela para que tuvieran el material con el cual entrenarse. Nelsy recuerda muy bien aquellos días cuando comenzaba el nuevo milenio. Sin tener memoria de haber sido una niña de manualidades, al comienzo se sentía torpe por no tener habilidad alguna, sin embargo, fue soltando la mano y hacer las flores del quilt, de ser inicialmente una pesadilla que debía rehacer una y otra vez, se convirtió en una de sus actividades preferidas. Pero, aunque le gustaba mucho esta artesanía, hacer un tapete le tomaba demasiado tiempo, ¡seis meses!, así que terminó por dejarla y enfocarse en la iraca, que también se le daba muy muy bien.
Junto con Edelmira se volvieron alumnas aplicadas y le empezaron a coger el gusto al oficio. Mientras, también llevaban sus casas y sus familias. Se especializaron haciendo individuales redondos combinados en las dos fibras naturales, iraca y flor de plátano. Empezaron con doce, que gustaron y se multiplicaron en otros doce y, así varias veces más, hasta que vieron que la cosa iba en serio. De vender en las playas de Rincón del mar y Chichimán pasaron a dejar en consignación sus productos en la reserva natural de Sanguaré o en otros hoteles de la zona. Por años han vivido del turismo, hasta que las empezaron a invitar a las ferias. Hoy han logrado consolidar un leal grupo de clientes que les siguen encargando sus famosos individuales. Además, gozan mostrándoles a los turistas lo que hacen y que les llegan al taller en bicicleta para disfrutar de su demostración de oficio.
La Asociación consta de 17 artesanos, cinco de las cuales artesanas tejedoras y el resto talladores en madera. En manos de Edelmira, Genevis, Olga, Nelsy y su hija Angie Paola, recae la tarea de hacer de este oficio tejedor un legado para las generaciones por venir y, así, hacer de este pedacito de Sucre, un referente de la iraca.
No puede copiar contenido de esta página